Y desde que apareció el ascensor, pues el principal dejo de serlo. Los señores de la casa dejaron de preocuparse por sus articulaciones y decidieron alejarse del ruido de la calle para ganar en vistas. Desde entonces, los áticos que antes se reservaban para los empleados del hogar y los servicios, comenzaron a recibir mimo decorativo y a ganar en diseño espacial para recibir entonces a los dueños y a sus invitados. Desde entonces, podemos encontrar áticos con vocación y méritos para ser considerados la verdadera planta principal de la finca y desde entonces podemos decir que a veces, tenerlo todo, sí que es posible.